Un mozo de almacén es considerado el probable delator

Investigación en base a suposiciones y sospechas

Almacén El 4 de agosto de 1944, Silberbauer y sus asistentes entran por esta puerta.
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Nunca ha quedado claro si los escondidos fueron delatados o, de haber sido así, quién fue el traidor. ¿Habrá algún empleado del almacén oído ruidos provocados por los escondidos? ¿Le habrá llamado la atención a alguien que se compraran y se proveyeran tantos productos? ¿Habrán notado vecinos del barrio que había gente escondida en el edificio? ¿O fue otro el motivo?

Ana escribe:

«No nos importaría lo que Van Maaren pudiera pensar del asunto, si no fuera porque tiene fama de ser poco fiable y porque es tremendamente curioso, y que no se contentacon vagas explicaciones.»

Mozos de almacén

Los cuatro protectores y el personal administrativo de Opekta sabían del escondite, pero los empleados del almacén de la planta baja no estaban informados. Estos representaban para los escondidos una fuente de constante preocupación: «¿Notarán algo?», «¿En qué medida podemos confiar en ellos?» Los escondidos temen, sobre todo, de uno de los empleados del almacén: Willem van Maaren; hombre, al parecer, muy curioso. Van Maaren sospecha que por las noches entra gente al almacén. Todos desconfían de Van Maaren y también sospechan que roba provisiones de la empresa.

bio_vanmaaren.jpgEn el almacén deja libros y papelitos en los extremos de las mesas, para que, con sólo pasar cerca de ellos, se caigan. Con Kleiman, Kugler y los dos señores se han considerado todas las posibilidades de sacarlo de esta casa. Abajo les parece demasiado arriesgado, pero ¿no es mucho más arriesgado así?

Ana Frank, 25 abril 1944

Investigación policial

En 1948, finalmente, el departamento de investigación política (PRA) de la policía de Ámsterdam realiza las primeras pesquisas en base a las sospechas sobre Van Maaren. La policía interroga, entre otros, a los protectores Miep Gies, Johannes Kleiman y Víctor Kugler, así como a Willem van Maaren y a Lammert Hartog, otro mozo del almacén. Hartog confiesa que, quince días antes de la redada en la casa de atrás, Van Maaren le había dicho que allí había judidos escondidos. Se supone que la esposa de Hartog también lo sabía.

Retrospectivamente, podemos decir que la investigación dejó mucho que desear. No se hicieron muchas preguntas que habría correspondido hacer. Todo fue relativamente superficial. La investigación se suspendió por falta de pruebas.

Nueva investigación en 1963

Durante los años cincuenta, el diario de Ana Frank adquiere fama internacional. Se realiza una adaptación teatral y otra cinematográfica. El hecho de que no se ha podido descubrir al delator es fuente de creciente insatisfacción.

En 1963, el «cazador de nazis» Simon Wiesenthal localiza en Viena (Austria) a Karl Silberbauer, suboficial de las SS encargado de dirigir el procedimiento de detención en la casa de atrás. En ese momento, Silberbauer trabaja como policía en Viena.

El hallazgo da lugar a una nueva investigación sobre la posible delación. Esta investigación fue mucho más exhaustiva que la de 1948. Si bien se interroga a algunos testigos nuevos, otros testigos importantes ya han fallecido. Kleiman había fallecido en 1959; el mozo de almacén Hartog y su esposa también habían muerto. La investigación se centró en Willem van Maaren.

Durante el curso de la investigación, Silberbauer queda suspendido en su trabajo, pero cuando queda claro que «solo ha cumplido órdenes» y que su comportamiento durante la detención fue «correcto» es restituido en su antiguo puesto. Silberbauer declara que casi hubiera olvidado dicha detención si no fuera porque Ana Frank y su diario habían adquirido tanta fama. Aún recuerda muchos detalles de la detención, pero dice no saber quién fue el delator. Su comandante, Julius Dettmann, que en su momento había atendido la llamada telefónica en la que se mencionó a los escondidos, se había suicidado poco después de finalizada la guerra y, por tanto, ya no se podía obtener sus declaraciones. Silberbauer muere en 1972.

SS-onderofficier Karl Josef Silberbauer
Karl Josef Silberbauer dirige la operación de detención de los escondidos.

Sin pruebas contra Van Maaren

Durante esta investigación se conocerán muchos más datos acerca de Van Maaren, por ejemplo que, efectivamente, él cometió los robos que se le atribuían, pero de nuevo no logra comprobarse que él haya sido el autor de la delación. En 1964 concluye la investigación, sin resultado concreto. Van Maaren fallece en 1971.

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