Ana Frank es una niña judía que durante la Segunda Guerra Mundial tuvo que esconderse para no caer en manos de los nazis.
Después de casarse, Otto y Edith Frank se establecen en Fráncfort del Meno. Los hijos no tardan en llegar: Margot en 1926 y Ana en 1929. Los primeros años son felices, pero la crisis económica hace que el NSDAP de Hitler vaya ganando terreno. En 1933, Hitler asume el mando del gobierno alemán. Otto y Edith Frank están muy preocupados y buscan una solución.
A Otto Frank se le presenta la oportunidad de fundar una empresa en Ámsterdam. Edith, Margot y Ana se reúnen con él en Holanda. Se instalan en una casa que da a la plaza Merwede. Los Frank vuelven a sentirse libres y a salvo. Las niñas van a la escuela, Otto trabaja con afán en su empresa y Edith se ocupa de la casa. Pero entonces estalla la Segunda Guerra Mundial. El 10 de mayo de 1940, Alemania invade Holanda. Los Frank están otra vez en peligro.
Al estar Holanda ocupada, cambian muchas cosas para los Frank. Tanto en la vida privada como en la empresa de Otto, les imponen cada vez más restricciones. Cuando a Margot le llega una citación para viajar a un campo de trabajo en Alemania, a Otto y a Edith les parece que la situación se ha vuelto demasiado peligrosa y deciden esconderse con sus niñas.
Además de los Frank, hay otros cuatro judíos escondidos en la casa de atrás: Hermann y Auguste van Pels con su hijo Peter, y Fritz Pfeffer. Cuatro oficinistas de la empresa de Otto ayudan y protegen a los escondidos. Éstos temen cada día que los descubran. Y la vida de ocho personas tan apretujadas no es nada fácil.
El 4 de agosto de 1944 detienen a los escondidos. Alguien los ha delatado. Son deportados a Auschwitz previo paso por el campo de tránsito de Westerbork. Tan sólo Otto Frank sobrevive a los campos; los otros siete escondidos hallan la muerte. Hermann van Pels muere en la cámara de gas, Auguste es empujada a las vías de un tren durante un traslado. Los demás mueren por inanición y enfermedad. Nunca logró esclarecerse quién fue el delator.
Tras la liberación de Auschwitz, Otto regresa a Ámsterdam. Durante el viaje se entera de la muerte de Edith. Una vez en Ámsterdam, se dirigie a la casa de Miep y Jan Gies. Tiene la esperanza de que Ana y Margot estén aún con vida, pero luego le llega la noticia de que tampoco ellas han sobrevivivo a la guerra. Miep le entrega los papeles que componen el diario de Ana. Ana quería que su diario se publicase después de la guerra, y ese deseo finalmente se cumple.
Después de la guerra, Otto Frank se empeña en luchar por los derechos humanos y el respeto. Contesta miles de cartas de personas que han leído el diario de su hija. Éste se traduce a varios idiomas y es objeto de una obra de teatro y una película. En todo el mundo la gente se entera de la historia de Ana Frank y queda muy impresionada.
En la casa de atrás Ana no hace únicamente apuntes en su diario. También escribe pequeñas historias y copia en un cuaderno frases bonitas de otros autores. Ana desea que después de la guerra su diario se publique en forma de novela, lo que la lleva a reescribirlo. Pero no logrará acabar esa tarea: antes, es descubierta y detenida.
Después de la guerra, la casa de atrás se deteriora y pasa a engrosar la lista de edificios que pretenden derribar. Un grupo de ciudadanos se moviliza, fundando la Casa de Ana Frank. Su principal objetivo: conservar el refugio.
Explora el refugio de Ana Frank. Recorre el laberinto de pasillos, escaleras y cuartos. Descubre las habitaciones decoradas y escucha los relatos sobre los escondidos y los protectores.
Conoce a los escondidos y sus protectores.
Con fotos especiales y grabaciones de audio y vídeo.
En Alemania hay problemas económicos...
El lunes 6 de julio de 1942 por la mañana, los Frank pasan a la clandestinidad...
A los hombres y mujeres se les tatúa un número en el brazo, se los rapa y se les da ropa de presidiario...
En el diario de Ana, Otto lee que ella tenía planes de publicar después de la guerra un libro sobre su encierro en la casa de…
ADMIRO A ESTA NIÑA VALEROSA Y ARRIESGADA QUE A PESAR DE LAS CIRCUNSTANCIAS EN QUE SE ENCONTRABA ENCONTRO EN SU DIARIO EL REFUGIO PERFECTO PARA PLASMAR SUS EMOCIONES Y LIBERARSE MOMENTANEAMENTE DE LA CRUDA REALIDAD QUE VIVIA , MAS A SU CORTA EDAD.AHORA ESTAS EN LA GLORIA Y DISFRUTANDO DEL NIRVANA.
ADOLFO PERALTA PEREZ, 50 - LIMA - Perú - 2 feb 2012 Comentario a: Escondidos
Leí el Diario de Ana Frank, en el año 1979, quedé muy impactada. Me hubiera gustado saber que en esa época aún estaban vivos algunos de los personajes con los que ella compartió su vida. Haré todo el empeño posible para conocer La Casa de Ana Frank.
Grace Quelal, 44 - Quito - Ecuador - 31 ene 2012 Comentario a: Tensiones y disputas
Francamente me quedo sin palabras,, Pero me siento con un profundo dolor en mi corazón al conocer esta historia, al conocer como una jovencita pudo escribir esto en una situacion como esa es admirable, su positivismo su capacidad de escritora, muy admirable, lastima grande que muriera, que corazones mas endemoniados, no encuentro palabras mas duras para fulminar estas personas y su maldad con tanta gente inosente, pero Dios se encargara de ellos, pero que bueno que su sueño se hizo realidad, su diario fue publicado, me alegro por eso, aunque por otro lado me llega a lo mas profundo de mi corazón, de solo pensar.... Bueno, su diario sera leido por miles de personas y jovenes.
Reyna Eduviges Panameño, 37 - San Salvador - El Salvador - 31 ene 2012 Comentario a: Otto lee el diario de Ana
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