En los años veinte, el Partido Laborista Nacionalsocialista Alemán (NSDAP) de Adolf Hitler no era más que una pequeña facción política. Pero la profunda crisis hizo que cada vez más personas se sintieran atraídas por los partidos radicales.
Hitler y su partido eran antisemitas: odiaban a los judíos. Según ellos, todos los problemas de Alemania se resolverían si no viviesen judíos en el país. Finalmente, en 1932 el NSDAP de Hitler se convirtió en el mayor partido.