A Margot le llega una citación
El 5 de julio de 1942, a Margot Frank le llega una citación, al igual que a otros mil judíos de Ámsterdam. Tiene que ir a un campo de trabajos forzados en Alemania. Otto y Edith no permitirán que su hija viaje a la Alemania nazi.
Ana escribe:
“Me asusté muchísimo. ¡Una citación! Todo el mundo sabe lo que eso significa. En mi mente se me aparecieron campos de concentración y celdas solitarias.”
Todo parece normal...
En las semanas posteriores a su cumpleaños, Ana Frank escribe con sumo detalle en su diario acerca de sus compañeros de clase, los muchachos que están enamorados de ella, los boletines de calificaciones que ya llegan... El 3 de julio de 1942 le dan el primer boletín de calificaciones del liceo judío. La propia Ana está relativamente contenta: sólo ha sacado un insuficiente en álgebra. Según Ana, sus padres no se preocupan mucho por el boletín: «Sólo se fijan en si estoy sana, en que no sea demasiado fresca y en si me divierto». [Ana Frank, 5 de julio de 1942] Por fin empiezan las vacaciones de verano. El sábado Ana sale con unos amigos, a tomar un helado en la heladería «Oase», uno de los pocos lugares adonde todavía pueden ir los judíos.
Una página del diario de Ana de 1942.
...pero entonces pasa el cartero
Al día siguiente, mientras Ana está leyendo al sol, suena el timbre a las tres de la tarde. Es el cartero, que trae una tarjeta certificada para Margot, en la que la instan a presentarse para ir a trabajar para los nazis en un campo de trabajos forzados en Alemania. La citación no llega del todo inesperada. Desde hace varias semanas circulan rumores de que está por adoptarse una medida de este tipo. Si Margot no se presenta, detendrán a toda la familia.