Medidas antijudías
Inicialmente, los nazis dejan en paz a los judíos, pero esto cambia a partir de octubre de 1940. Los empleados públicos deben declarar si son judíos o no. Al igual que ha ocurrido en Alemania, al poco tiempo los empleados públicos y los docentes judíos son despedidos. A principios de 1941, todos los judíos residentes en Holanda deben inscribirse en un registro. De este modo, el ocupante nazi sabe exactamente en qué casas viven judíos.
Ana escribe:
«… que si esto no los podíamos hacer, que si lo otro tampoco. Jacques siempre me dice: “Ya no me atrevo a hacer nada, porque tengo miedo de que esté prohibido”.»
Ya no pueden poseer empresas
A partir de octubre de 1940, a los judíos ya no les está permitido poseer empresas propias. Aplicando una estratagema, Otto Frank consigue mantener a Opekta y Pectacon fuera del alcance del invasor alemán y seguir operando desde la clandestinidad. A los pocos meses, la empresa se traslada de Singel 400 a Prinsengracht 263.
A la escuela judía
Después del verano de 1941, Margot y Ana se ven obligadas a matricularse en el liceo judío. El ocupante alemán ya no permite que los alumnos judíos compartan las aulas con los no judíos. Es la primera vez que las hermanas Frank van a la misma escuela.
Estrella de David
A partir de mayo de 1942 se las obliga, además, a llevar en la ropa una estrella con la inscripción «judío». El 12 de junio de 1942, Ana Frank cumple trece años. Sus padres le regalan algo que ansía tener: un diario. Enseguida empieza a escribir en él.
Una lista de cosas que ya no están permitidas
Ana Frank confecciona en su diario una larga lista de cosas que ya no puede hacer:
"Las medidas antijudías se han sucedido rápidamente, y se nos ha privado de muchas libertades. Los judíos deben llevar una estrella de David; deben entregar sus bicicletas; no les está permitido viajar en tranvía; no les está permitido viajar en coche, tampoco en coches particulares; los judíos sólo pueden hacer la compra de tres a cinco de la tarde; sólo pueden ir a una peluquería judía; no pueden salir a la calle desde las ocho de la noche hasta las seis de la madrugada; no les está permitida la entrada en los teatros, cines y otros lugares de esparcimiento público; no les está permitida la entrada en las piscinas ni en las pistas de tenis, de hóckey ni de ningún otro deporte; no les está permitido practicar remo; no les está permitido practicar ningún deporte en público; no les está permitido estar sentados en sus jardines después de las ocho de la noche, tampoco en los jardines de sus amigos; los judíos no pueden entrar en casa de cristianos; tienen que ir a colegios judíos y otras cosas por el estilo".
Ana y Margot Frank, plaza Merwede, Ámsterdam, 1940