Árbol caído

El 23 de agosto, hacia las 13.30, el castaño al que Ana Frank se refirió en su diario se cayó junto con la estructura de acero en que se apoyaba. El árbol se partió en dos a un metro del suelo, aproximadamente. Por fortuna, no se ha producido ninguna víctima.

Los días 26 y 27 de agosto se procederá a la fragmentación y remoción del castaño caído por la acción del viento. Al no ser su propietaria, la Fundación Ana Frank no está capacitada para decidir lo que ha de hacerse con el árbol; de ello se encargará la fundación Support Anne Frank Tree: www.support-annefranktree.nl/. Aún no se sabe qué será del sitio donde estaba el antiguo castaño, que se encontraba en el jardín de un particular, a quien le corresponderá decidir qué plantar en su lugar.