La nueva exposición podrá visitarse en la Casa de Ana Frank hasta el 15 de marzo de 2012.

Edith Frank-Holländer

Edith Frank-Holländer (1900-1945), sale a la luz por primera vez a través de una exposición dedicada especialmente a ella en la Casa de Ana Frank. Hoy por la tarde, Dorothy Fraifeld Jenkins-Kronheim, hija de Irene Kronheim-Holländer, prima de Edith Frank, inaugurará la exposición Edith Frank-Holländer, madre de Ana. Dorothy, que tiene 82 años y ha venido especialmente desde los Estados Unidos para la ocasión, se referirá al parentesco y la amistad de su madre con Edith. Marloes van den Heuvel cantará una canción de la producción musical holandesa Je Anne («Tuya, Ana»), en la que interpretó a Edith Frank. La nueva exposición podrá visitarse en la Casa de Ana Frank hasta el 15 de marzo de 2012.

Edith Frank-Holländer, 1900-1945

Una exposición sobre la madre de Ana Frank que podrá visitarse en la Casa hasta mediados de marzo de 2012.

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La mayoría de la gente no sabe mucho más acerca de Edith Frank que lo que Ana, su hija menor, escribió sobre ella. A través de una serie de testimonios (entre otros, fílmicos), fotografías, cartas y objetos varios, los visitantes del museo podrán conocer mejor a Edith Frank. Algunas fotografías, tomadas entre 1915 y 1922, muestran a una Edith joven y alegre. Estas fotos se conservan gracias a Irene Holländer, una prima y buena amiga de Edith, que emigró a Perú en 1937 llevándose sus fotos. Eduardo Fraifeld, nieto de Irene, las cedió recientemente a la Casa de Ana Frank en régimen de préstamo por tiempo indeterminado.

Nostalgia

También posteriormente, tras los nacimientos de Margot y Ana, Edith parece feliz y confiada, pero la emigración a Holanda, en 1933, pone punto final a los tiempos sin preocupaciones. A Edith le cuesta habituarse a su nueva vida. De sus cartas se desprende que echa de menos a sus parientes y amigos y que le preocupa la situación reinante en la Alemania nazi.

Madre e hija

Ana se refiere a menudo a su madre en términos poco halagüeños. Adora a su padre, pero considera que su madre es distante y dura. Más adelante, hacia el final del período de clandestinidad, Ana entiende mejor a Edith. En la exposición, algunos testigos se refieren al vínculo entre madre e hija, antes y después de esconderse. La testigo Lenie de Jong-Van Naarden describe la terrible permanencia en Auschwitz, donde Edith no deja de vigilar a sus hijas en ningún momento.

En noviembre de 1944, Margot y Ana son deportadas a Bergen-Belsen. Edith queda atrás en Auschwitz y muere de inanición el 6 de enero de 1945, a los 45 años de edad.