La causa inmediata de la Primera Guerra Mundial

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Cuando las noticias se dieron a conocer, los austríacos estaban furiosos. Ellos habían escuchado que Serbia, probablemente, estuvo involucrada en el asesinato y comenzaron a destruir y saquear los negocios y propiedades serbias. El Emperador austro-húngaro Joseph (el tío de Frans Ferdinand) se mostró poco conmovido cuando escuchó las noticias. En su opinión, su sobrino tenía demasiadas ideas “modernas”.

La opinión pública internacional estaba del lado de Viena. En 1903 los oficiales serbios habían asesinado a su propio rey y este ataque fue considerado como uno de los tantos ejemplos de la llamada “mentalidad serbia”. Aún Rusia, un aliado tradicional de Serbia, condenó el asesinato.

Los culpables fueron arrestados y llevados a juicio, el imperio Austro-húngaro no reaccionó e internacionalmente Serbia perdió su reputación. El tema del asesinato quedó en la nada.

Esta calma aparente, fue una decepción. El llamado “Partido de Guerra” del Ministro de Relaciones Exteriores Leopold Berchtold, el Comandante en Jefe Conrad von Hotzendorf y el Ministro de la Guerra Alexander von Krobatin, esperaba que, al crear un enemigo extranjero, prevendrían la división del imperio. Tenían asegurado el apoyo alemán (el llamado “cheque en blanco”). 

Más allá de todo, esto sería un golpe a los sentimientos nacionalistas de aquellos serbios en el imperio Austro-húngaro. Se esperaba que el Imperio Austro-húngaro derrotaría a Serbia  rápidamente. La esperanza estaba en que con la garantía alemana tanto como con la antipatía internacional que había hacia los serbios, otros países no se involucrarían. Pero, primeramente, se debía provocar una guerra.

Recién el 23 de julio, el Imperio Austro-húngaro mandó un ultimátum a Serbia, el llamado “ultimátum de julio”. El ultimátum contenía diferentes puntos. Uno de ellos era que los oficiales austríacos que investigaban el asesinato, tuvieran permiso para entrar a territorio serbio. Si Serbia se negaba, entonces, la guerra sería declarada. Sólo este último punto fue rechazado mientras tanto el mundo entero se alivió porque Serbia sólo se había negado a cumplir con un punto.

Sin embargo el Imperio Austro-húngaro no estaba satisfecho y por ello querían humillar a Serbia en la guerra, negándose a aceptar este rechazo. Apoyados por Alemania, le declararon la guerra a Serbia el 28 de julio de 1914. La Primera Guerra Mundial había comenzado.