En la tarde del sábado 27 de marzo de 1943, nueve miembros de un grupo de resistencia perpetraron un ataque al registro de población de Ámsterdam. Disfrazados de policías dominan a los guardias. La resistencia abre los gabinetes de archivo, arroja los papel al suelo y vierte sobre ellos una sustancia inflamable. Luego colocan explosivos y se marchan. Poco tiempo después, hay cinco explosiones y se produce un gran incendio, que se puede observar desde lejos.
Quienes llevan adelante este atentado pertenecen a un grupo de resistencia que fabrica tarjetas de identidad falsas. Debido a que existe el riesgo que estas falsificaciones sean detectadas, si se comparan sus datos en el registro de población, este grupo quiere destruir el registro.