Una tela negra es colgada de un mástil. A sus pies está una estrella de David formada con tulipanes. Una guardia de honor de combatientes de la resistencia está frente a un círculo de miles de flores, que han sido dejadas en el transcurso del día por el público. En todo Ámsterdam, los servicios municipales y el transporte público guardan un minuto de silencio.
Según la prensa, hay más de 10.000 personas presentes en la plaza Waterlooplein. Así conmemora la ciudad la huelga de febrero y la persecución de los judíos, que comenzara seis años antes.