A finales de 1944, el ejército de los Estados Unidos se prepara para marchar hacia Berlín. Estimando que sufrirán numerosas bajas, los mandos del ejército no desean enterrar a sus soldados en territorio enemigo, entonces buscan un lugar en los Países Bajos para establecer un cementerio de guerra. Y lo encuentran en el municipio de Margraten, que ha sido liberado el 13 de septiembre pasado.
Los primeros soldados caídos son enterrados el 10 de noviembre de 1944. Más adelante, llegan, a veces, hasta quinientos soldados fallecidos en un día. La población local colabora con la construcción de las tumbas. En una sección apartada además son enterrados los soldados alemanes. Para mayo de 1945, el cementerio cuenta con aproximadamente 17.000 soldados enterrados.

