El 27 de enero de 1943, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos bombardea el puerto de Wilhelmshaven, en el norte de Alemania. Es el primer ataque de los Estados Unidos en territorio alemán nazi. La operación es un éxito, pues un gran número de almacenes y fábricas son destruidos. Los nazis pierden 22 aviones y los estadounidenses solo tres. Wilhelmshaven es una importante ciudad portuaria. Los aliados bombardean esta ciudad más de 100 veces durante la guerra.
La Fuerza Aérea de EE.UU. bombardea Alemania
27 de Enero de 1943 Wilhelmshaven, Duitsland
Hasta ese momento, únicamente la Real Fuerza Aérea británica, con apoyo de otros pilotos aliados, habían llevado adelante ataques en el territorio de Alemania.
Hasta finales de 1944, los bombardeos aliados son la única confrontación directa del pueblo alemán con la violencia de guerra. Estas operaciones militares significan la pérdida de numeroso aviones y miembros de las fuerzas militares. Los aliados bombardean semanalmente, a veces incluso diariamente. Se dirigen a fábricas, cruces de tráfico e instalaciones militares, así también como a zonas residenciales en ciudades y pueblos más pequeños. El objetivo de los bombardeos es destruir la fuerza aérea alemana nazi y la industria del petróleo. Asimismo, los británicos quieren debilitar la moral del pueblo alemán y su apoyo a la dictadura de Hitler.
Los aviones despegan desde Inglaterra; aunque después del verano de 1943 lo hacen también desde el sur de Italia y un año más tarde desde Francia. No fue hasta 1944 que los aliados tomaron el control del espacio aéreo europeo. Y sus aviones llegan hasta Polonia ocupada para bombardear las fábricas nazis.
Unos 410.000 civiles alemanes mueren durante estos bombardeos.

