Erna van Witsen-Weinberg fue liberada el 3 de mayo de 1945 del campo de concentración de Neustadt-Glewe. Llega a Ámsterdam, a finales de junio de 1945 y es ingresada en el Hospital Portugués-Israelita. Erna es una de los, aproximadamente, 5.000 judíos que regresan a los Países Bajos, desde los campos de concentración. Su esposo fue asesinado en Auschwitz.
Sobrevivientes regresan de los campos de concentración
junio de 1945 Ámsterdam
Los judíos neerlandeses deben intentar retomar sus vidas, lo cual es muy difícil. Muchos de ellos están enfermos o heridos y gravemente traumatizados por su permanencia en los campos de concentración. A menudo, la mayoría de sus parientes han sido asesinados o no tienen noticias de lo que les ha ocurrido.
El recibimiento en los Países Bajos, es, con frecuencia, muy distante. Los judíos que regresan se encuentra, a veces, con sus viviendas destruidas o habitadas por otras personas. Algunos neerlandeses no judíos no están contentos que los judíos regresen y deseen retomar sus antiguos puestos de trabajo o recuperar sus pertenencias que les habían dejado bajo custodia. La población no judía tiene poca consideración hacia el sufrimiento de los judíos y, además, considera que ellos también han padecido, especialmente durante el invierno del hambre, antes de terminar la guerra. Los organismos gubernamentales neerlandeses incluso imponen multas a los judíos que regresan, por impuestos impagos, los cuales no han podido pagar porque fueron deportados. Recién a partir de los años sesenta, se reconoce el sufrimiento de los judíos durante el período de la guerra.

