Vista general

Liberación de Auschwitz: Otto Frank es libre

27 de Enero de 1945 Auschwitz

El 17 de enero, la administración del campo de Auschwitz comienza a desalojar los campos de Auschwitz, Auschwitz-Birkenau, Monowitz y los campos menores cercanos. Los oficiales de las escuadras de protección nazi SS pretenden borrar las huellas de los crímenes cometidos allí. El ejército soviético logra romper las líneas de defensa nazi, cinco días antes y se está acercando.

Aproximadamente, unos 56.000 prisioneros son obligados a marchar hasta que puedan ser transportados en trenes o camiones a un campo en Alemania. Peter van Pels es uno de estos prisioneros. Atravesando caminos con nieve, con muy poca ropa, avanzan decenas a cientos de kilómetros en el frío. Aquellos que no pueden continuar, son asesinados en el camino. Los enfermos son abandonados en el campo.

Las tropas de las escuadras de protección SS destruyen partes del campo de Auschwitz-Birkenau. Vuelan los crematorios y derriban las barracas. Durante su huida, algunos miembros de la SS se apoderan de pertenencias robadas a los prisioneros, pero la mayoría prende fuego a lo que queda. Se llevan consigo parte de los documentos de la administración, pero numerosos papeles son incinerados por precaución, durante los últimos días del campamento.

Otto Frank es seleccionado, junto con otros enfermos, para ser fusilado, pero, como consecuencia que el escuadrón de ejecución es llamado a evacuar, escapa así de una muerte segura. Los oficiales de las escuadras SS tienen prisa por irse y entre el 20 y 21 de enero de 1945, el campo está, prácticamente, sin vigilancia. Permanecen unos 8.000 prisioneros, quienes deben ocuparse de conseguir su propia comida y no morir congelados.

Otto Frank es seleccionado, junto con otros enfermos, para ser fusilado, pero, como consecuencia que el escuadrón de ejecución es llamado a evacuar, escapa así de una muerte segura. Los oficiales de las escuadras SS tienen prisa por irse y entre el 20 y 21 de enero de 1945, el campo está, prácticamente, sin vigilancia. Permanecen unos 8.000 prisioneros, quienes deben ocuparse de conseguir su propia comida y no morir congelados.

Desde noviembre de 1944, Otto Frank permanece en una de las barracas para enfermos y esa fue su salvación. No ha tenido que hacer más trabajos pesados durante el último tiempo, tampoco fue maltratado y está protegido del frío. Peter van Pels le ayuda a conseguir algo extra de alimento.

Peter van Pels es enviado a formar parte de las marchas de la muerte. Llega al campo de concentración de Mauthausen y, más tarde al campo externo de Melk, donde fallece meses más tarde, probablemente el 10 de mayo de 1945.

El ejército soviético entra a Auschwitz el 27 de enero por la tarde, pero continúa avanzando rápidamente. Por piedad, los soldados les entregan sus raciones de alimentos a los prisioneros hambrientos y enfermos. Pero algunos de ellos, al recibir, de repente, tal cantidad de comida, enferman y mueren por sobrealimentación. Pronto se establece un hospital de campaña y poco después, la Cruz Roja polaca, instala un hospital. El campo es visitado por periodistas y se toman fotografías y grabaciones de películas.

Otto Frank recibe atención médica en el campo y, poco a poco, mejora. Después de tres semanas, sale por primera vez al aire libre. Abandona Auschwitz el 5 de marzo y llega a Katowice, una ciudad a 35 kilómetros de distancia, para iniciar el regreso a casa.